En los siglos XIX y XX, Yucatán vivió un boom económico sin precedentes gracias al henequén ("sisal" en inglés). La fibra para fabricar sogas industriales hizo a Yucatán uno de los estados más ricos de México. Se construyeron más de 200 haciendas que aún visitas hoy.
Por qué el henequén era valioso
- Fibra natural más resistente del mundo.
- Demanda mundial enorme antes del plástico (1860-1940).
- Solo crecía en clima yucateco.
Las 5 haciendas imperdibles
1. Sotuta de Peón
- Hacienda VIVA — aún cosecha henequén.
- Tour completo: cosecha, raspado, tejido, comida en casa de hacienda.
- Cenote subterráneo dentro.
2. Yaxcopoil
- "Hacienda detenida en el tiempo".
- Restaurada al estado original 1900.
- Cenote interior.
3. Hacienda Temozón Sur
- Hotel boutique de lujo (Marriott).
- Spa con tratamientos de henequén.
- Bodas destino populares.
4. Hacienda San José Cholul
- Restaurante michelín-aspiracional.
- Eventos privados de día completo.
5. Hacienda Chichén Resort
- Frente a la zona arqueológica.
- Centro de yoga + retreats.
El colapso del henequén
En 1940 se inventó el nylon sintético — más barato y resistente. La demanda de henequén se desplomó. Las haciendas se abandonaron. Yucatán pasó de ser el estado más rico a uno de los más pobres en 30 años.
Hoy se redescubren como patrimonio turístico. La industria turística reemplaza al henequén.